• Nathalie Mezza-Garcia

Un Caso de Negocio con Impacto Social para zonas flotantes.

Actualizado: Feb 23, 2022.


Por Nathalie Mezza-Garcia – CEO, Seaphia. @seaphiagroup

Traducido al español por : Carlos Andrés Caviedes


Los días 1 y 2 de mayo, la Fundación Startup Societies realizó una Cumbre Virtual sobre Jurisdicciones Especiales post COVID-19. Nuestra Directora Ejecutiva, Nathalie Mezza-Garcia, quien es la Editora En Jefe del Journal of Special Jurisdictions (http://ojs.instituteforcompgov.org/index.php/jsj), participó en la organización la conferencia. También presentó un modelo de desarrollo económico para ciudades costeras basado en tecnología limpia azul. Aquí está el blog/transcripción de su discurso.

(No se asusten. Construyan!)


“Hace unos años tuve la suerte de participar en el primer intento de hacer una Zona Económica Especial flotante. La idea era dotar de un marco normativo especial a 7.500 m2 de aguas territoriales de la Polinesia Francesa y poblar la zona con edificios flotantes. El nombre del proyecto era La Isla Flotante en la Polinesia Francesa. Surgió de la firma de un Memorando de Entendimiento entre el gobierno de la Polinesia Francesa y el Instituto Seasteading. Sin embargo, la empresa Blue Frontiers, para la que trabajé hasta hace dos años, la dirigía.


Fui la vocera internacional del proyecto. Es decir, mi papel era hablar del proyecto en todas partes menos en la Polinesia Francesa. Marc Collins Chen, hoy director ejecutivo de Oceanix, estuvo a cargo de todas las relaciones con la Polinesia Francesa. Como “sea-vangelesse” internacional, presenté el podcast y escribí blogs ocasionales. También lo presenté en eventos, hablé con la prensa y organicé reuniones en varias partes del mundo. Mi trabajo dio lugar a cientos de artículos de noticias escritos sobre La Isla Flotante en todos los continentes y en más de 15 idiomas. Sin embargo, esta no es la razón por la que me considero afortunada.


Digo que tuve suerte porque tenía dos sombreros. Mientras era la portavoz del proyecto, también estaba haciendo mi doctorado sobre éste. Este rol dual – ser delegada e investigadora – me permitió entender los múltiples ángulos de este plan, de manera holística. Mi experiencia en sistemas complejos también me ayudó a comprender, por tautológico que suene, la complejidad que involucra. Capté, quizás mejor que nadie, la interrelación de sus aspectos económicos, históricos, de infraestructura, legales, políticos, tecnológicos y ambientales. Estos dos sombreros simultáneos me brindaron conocimientos únicos sobre cómo configurar y cómo no configurar una Zona Económica Especial, y lo que es más importante, cómo configurar y cómo no configurar una que flote en el agua.

Hablando en términos generales, muy generales, he encontrado 5 puntos clave que hacen o deshacen el éxito de un proyecto. El primero es tener y promover la participación local. Esto es especialmente cierto cuanto más innovador sea. La participación local es diferente de ser financiado internacionalmente. La financiación puede ser internacional, el desarrollo puede ser internacional, pero aún puede ser liderado localmente. El segundo punto es tener buenas relaciones de gobierno, especialmente a nivel local. En tercer lugar, los socios y las partes deben ser dignos de confianza y tener una sólida reputación. El cuarto punto es la autosuficiencia económica. Esto incluye ser de financiación privada, así como tener un modelo de negocio orientado al crecimiento económico a largo plazo. Y por último, pero no menos importante, es necesario tener una ubicación bien explorada. Podemos resumir estos 5 puntos clave como:


“Los desarrollos flotantes y de zonas económicas especiales deben tener un plan de negocios coherente que coincida con las características sociales, económicas, físicas y ecológicas del lugar y de todas las partes interesadas, incluidas aquellas partes a quienes concierne que no son directamente parte del proyecto”.

Es fundamental incluir en el plan de negocios a los actores locales que no están implicados. Pero también es importante simplemente tener un programa financiero. Creíble o no, he visto algunos casos en los que se carece de alguno. Sin un plan de negocios, las iniciativas sólo tienen un hermoso renderizado. Y, de hecho, hay proyectos que pueden y han llegado muy lejos solo con un hermoso bosquejo. Sin embargo, a menudo no logran llevarlo con éxito desde el diseño hasta la implementación a menos que haya una programación y presupuesto que coincidan, y si hacen los cálculos, prueban el mercado y tienen una estrategia que considera mis 5 puntos clave.

Si miramos hacia atrás, ha habido varios intentos de construir estructuras flotantes con un componente de gobernanza. Sin embargo, muchos de ellos han fracasado porque no lo han abordado de la manera correcta. O no involucraron a la comunidad local, no entendieron las complejidades del lugar, los socios locales no fueron confiables o comenzaron sin el consentimiento del gobierno. Además, varios de estos proyectos no han tenido una respuesta simple para las dos preguntas más comunes: ¿Por qué flotar? ¿Y por qué gobernabilidad? Tener un plan de negocios ayuda a abordar estas preguntas al construir el desarrollo en torno a una idea que tenga sentido en el mercado.


Es importante comprender los problemas de las Zonas Económicas Especiales marítimas y flotantes anteriores para reducir las posibilidades futuras de fracaso. A partir de ahí, aquí comparto una forma a corto y largo plazo en la que las Jurisdicciones Especiales Flotantes pueden ayudar a reconstruir las economías locales después de la COVID-19.


Por Jurisdicción Especial Flotante, me refiero a múltiples edificios flotantes con incentivos regulatorios especiales. Tenga en cuenta que no menciono ciudades flotantes ni asentamientos en los mares, aunque ese es el objetivo final de muchos de nosotros los jugadores en el campo. Esto se debe a que prefiero adoptar un enfoque más orientado a los negocios. En lugar de ciudades flotantes o mares, es más factible comenzar con barrios flotantes.


Crear una ciudad flotante requiere un gobierno. La creación de un Seastead requiere múltiples gobiernos. Pero la construcción de un vecindario flotante con algunos componentes de gobernanza puede comenzar con actores privados. Aquí es donde más relevancia tiene el plan de negocios.

Los desarrolladores y los empresarios de la Zona que deseen construir un barrio flotante podrían recurrir a algo similar a un proyecto en el que estoy trabajando en este momento con Blue21 de los Países Bajos; una de las principales firmas flotantes de ingeniería, arquitectura y desarrollos sobre el agua del mundo. Éste consiste en un Acelerador de Tecnología Limpia Azul Flotante. Con esta idea se pretende lograr el beneficio económico a través de y con la sostenibilidad.


Como dice Karina Czapiewska, de Blue21, lo que estamos haciendo es


“Combinando una incubadora/aceleradora para la tecnología limpia azul con un edificio sostenible de última generación.”

Nuestro objetivo es atraer nuevas empresas que trabajen en la industria marítima de tecnología limpia. Es decir, nos dirigimos a empresas que trabajan en biocombustibles, energías renovables, alimentos, materiales, reciclaje, transporte y movilidad, residuos y agua, algas, etc. Buscamos atraerlas brindándoles un lugar para probar sus tecnologías en el agua.


Además, el acelerador proporciona un "modelo de inicio como servicio", lo que haría que sea realmente sencillo para las nuevas empresas ubicarse allí. Ofreceremos fácil registro, contabilidad, declaración de impuestos, soporte legal y de registro de patentes, etc. Todos los procesos administrativos que a menudo ralentizan las nuevas empresas, los proporcionaremos.


Ahora, con el edificio flotante, nuestro objetivo es probar el diseño de un edificio que suba o baje con el nivel del agua. Esto es clave para las zonas costeras, afectadas por la erosión y el aumento del nivel del mar. El edificio sería modular y se construiría con materiales sostenibles. Blue21 lo está diseñando para que tenga un efecto beneficioso sobre el ecosistema marítimo. Implementaremos monitoreo de la calidad del agua en tiempo real con drones submarinos y lo alimentaremos con energías renovables. Karina Czapiewska de Blue21 explica: “con el edificio flotante educaremos a los visitantes sobre la sostenibilidad y la adaptación climática”. Nuestro objetivo es convertir la ubicación del Acelerador Flotante en un referente regional y mundial de innovación y expansión urbana sostenible.

Comienzo con la sostenibilidad cuando hablo de gobernanza después del COVID-19 porque el coronavirus ha evidenciado la interrelación que hay entre la salud humana y la salud de otras especies y ecosistemas. Como han señalado algunos científicos, el coronavirus es una llamada de atención porque la próxima amenaza global probablemente no será una pandemia. Será impulsada por el clima. Por lo tanto, algunas de las mejores ideas de crecimiento económico post-COVID-19 tendrán un fuerte componente de un desarrollo sostenible .

La viabilidad en términos ambientales es una de las razones por las que en Seaphia nos enfocamos en la arquitectura flotante (Aquatecture). Los edificios flotantes pueden expandir las ciudades costeras densamente pobladas sin aumentar la congestión del tráfico o la deforestación. También proporcionan una propiedad inmobiliaria más atractiva.


Los desarrollos flotantes son formas para que las sociedades emergentes y los empresarios de jurisdicciones especiales innoven a nivel de ciudad o comunidad. La innovación en la gobernanza no necesita comenzar a nivel de las regulaciones. El punto de partida también puede ser la infraestructura.

Los diseñadores, arquitectos y emprendedores con pistas más limitadas no pueden comenzar con un edificio y luego escalar utilizando marcos de zona sin comprometer los pocos millones que tienen a disposición en cubrir lo que cuesta establecer una zona. Si los desarrolladores no cuentan con los recursos económicos para realizar un cambio constitucional o regulatorio, pueden buscar fácilmente los mismos beneficios que se otorgan a las zonas existentes o a las zonas productivas y puertos cercanos. El uso de marcos existentes evita tener que navegar por instituciones anidadas y múltiples niveles de partes interesadas. A su vez, esto facilita la navegación de las olas de eventos que a menudo impregnan los proyectos innovadores. Al simplificar la idea, los desarrolladores se enfocan solo en el nivel local, ya sea la ciudad o el municipio.


La aplicación de un marco de zona a un edificio flotante puede atraer más inversión extranjera directa al atraer a empresas que no tienen una ventaja competitiva por estar en otras aguas. Esto se mantiene, independientemente de si la propuesta es un puerto flotante, un conglomerado de restaurantes, un mercado, un museo, un hotel, un centro de recepción de bodas, todos ellos sobre el agua. Este tipo de negocios pueden beneficiarse comenzando primero con un edificio y luego escalando a una zona.


Por supuesto, los desarrolladores pueden negociar con los gobiernos. Pueden tratar de llegar a acuerdos en función de la cantidad de Inversión Extranjera Directa que atrae un proyecto o en función de cómo éstos aumentan el valor de la tierra cercana. Independientemente de la ruta, es importante recordar que el éxito de las iniciativas de Jurisdicción Especial, flotantes o no, depende de dos realidades clave:

1. Las empresas necesitan un buen clima


2. Y las ciudades necesitan atraer gente

Por lo tanto, sea un desarrollador de zona o un gobierno local, se trata de conseguir inquilinos. En mi proyecto con Blue21, el edificio flotante con el acelerador y el modelo de puesta en marcha como servicio atraería a los inquilinos. Sin embargo, el acelerador impulsa todo el ecosistema azul de tecnología limpia. El marco de la zona especial traería flujos de capital a la ciudad donde se ubicaría. El resultado final aquí es tratar la zona como una empresa nueva, después de todo, es una sociedad nueva. Así que: Primero, hay que tener una idea. Luego, convertirla en un caso de negocios. Encuentrar algunos socios locales e internacionales. Conseguir capital semilla. Crear el propio Producto Mínimo Viable (MVP). Y escalar a medida que tenga éxito. Lo mismo se aplica si el plan inicial es un mercado flotante con restaurantes en la parte superior. Este enfoque puede no sonar muy interesante para la gente quiere ver seasteads o ciudades flotantes para 10.000 personas aparecer de un día para otro. Sin embargo, para otros, puede sonar refrescante.


Mi objetivo es que nos demos cuenta de que los proyectos no tendrán éxito si intentan crear una ciudad flotante en medio del océano. Tendrán éxito si consiguen crear un barrio próspero que aporte innovación, turismo y crecimiento económico a la ciudad del barrio flotante del que forma parte.

Si todo va bien, se puede usar la metodología de Startup Societies Foundation para las Áreas de expansión. En este modelo, los desarrollos comparten los ingresos por arrendamiento de tierras con las comunidades vecinas. Por lo tanto, comparten los beneficios económicos de la zona con las áreas cercanas, y ambas aumentan juntas el valor de la tierra.


Esto es excelente para proyectos que tienen partes interesadas locales a las que podría no gustarles la naturaleza de una innovación, como pescadores, en el caso de proyectos marítimos u otras comunidades cercanas, que lo ven como perjudicial para sus formas de vida. Pero si el crecimiento económico de estos actores se vincula con el crecimiento económico de una zona (sin asumir que la ganancia es la única motivación), entonces el valor de la tierra de las comunidades cercanas crecerá con su ejecución y escalamiento.


Los invito a tener presente:


El crecimiento económico y las jurisdicciones especiales post-COVID-19 deben ir de la mano con la sostenibilidad porque no encontraremos una vacuna para el cambio climático.



(Nathalie Mezza-Garcia es una científica de complejidad, fundadora y directora ejecutiva de Seaphia, una empresa de consultoría para proyectos flotantes. Es editora gerente del Journal of Special Jurisdictions y asesora del Instituto para la Gobernanza Competitiva. También ha publicado varios trabajos revisados por pares académicos sobre gobernanza y sistemas autoorganizados. Nathalie hizo sus estudios de doctorado en el Proyecto de la Isla Flotante en la Polinesia Francesa e intentó crear la primera Zona Marítima Económica Especial flotante del mundo. También brindó servicios de marketing y podcasts para el proyecto. Con su empuje y alcance, puso el proyecto de la isla flotante en más de 100 medios de comunicación y publicaciones. Y así fue como fundó Seaphia, en miras de ayudar a empresas y socios a navegar la complejidad de estas nuevas aguas!)


Me gustaría agradecer a Annie Eby por sus ediciones y sugerencias en este blog.


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